Cómo pintar decorados con pigmentos naturales

Desde el renacimiento se sigue utilizando la técnica de pintar con pigmentos naturales y cola de conejo.

Dicha técnica requiere un aprendizaje para dominar la textura y viscosidad idóneos, pues una mala mezcla produce errores visibles en el  acabado, ya sea por exceso de pigmento ( al tacto se desprende de la superficie y mancha) o un preparado de la cola inadecuado ( con demasiada cola se crean zonas brillantes y se cuartea).

Partimos de dos elementos, el pigmento y la cola.

Los pigmentos naturales, como su nombre indica, parten de elementos de la misma naturaleza, machacados hasta conseguir un polvo fino. Para simplificar un poco diremos que cada color proviene de un mineral o son biológicos, por ejemplo, en el caso de los minerales tenemos que de la arcilla sacamos el siena natural, la sombra tostada, el ocre… de el óxido de hierro obtenemos el rojo óxido, ocre rojo..del zinc el blanco, del carbono  el negro viña, el negro humo, del cobalto el azul de cobalto, el violeta de cobalto, etc, etc.. En el caso de los pigmentos biológicos, tenemos por ejemplo el carmín, que proviene de un animalito muy simpático que se cría en los cactus y que es recolectado , secado y machacado para obtener este color tan brillante que, para el que no lo sepa, es el que es utilizado en la comida, cosméticos, medicina, etc, para crear color rojo vivo ( como helados de fresa, pintalabios, cápsulas de medicamentos…) 

Aquí podemos ver la planta con los grupos de cochinillas como en blanco.

En el caso de la cola de conejo, como su nombre indica, se obtiene de hervir mucho rato pieles de animal hasta conseguir una “goma” natural que sirve de aglutinante. Por suerte, hoy en día venden este pegamento ya listo para su uso, ya sea en forma de escamas o en polvo.

Para utilizarlo en escenografía hay que disolver una porción de cola de conejo en agua, luego calentarlo todo, removiendo la mezcla, hasta que se diluye por completo ( es importante que no queden grumos) sin dejar que hierva. Se utiliza en caliente o en frío, da igual, pero teniendo en cuenta que si baja demasiado la temperatura se vuelve gelatina y hay que calentarlo de nuevo para su uso. Del mismo modo le afecta el exceso de temperatura, haciendo que la cola se descomponga y huela mal.

Por causa de este efecto al frío siempre se han usado vasijas de cerámica para albergar el color, pues si se te cuaja puedes calentar directamente el color al fuego.

La paleta de pintura tiene ruedas para desplazarla por encima del decorado, en ella ponemos potes con los diferentes pigmentos mezclados con un poco  de agua, con textura de yogur, y aparte ponemos la olla de la cola de conejo y un recipiente con agua limpia.

Los pigmentos no se mezclan directamente con el pegamento pues una vez seca la mezcla la no se puede reutilizar, en cambio si se mantienen con agua , aunque se seque siempre se pueden rehidratar.

La mezcla de pintura y cola, a mas pigmento, mas opaca se vuelve, hay que encontrar el punto justo , si no se está seguro, se puede hacer una muestra, secarla y comprobar su estado.

Se trabaja por capas, la primera es para que se tense bien la tela y para darle una tonalidad de fondo que haga desaparecer el blanco, normalmente se utiliza el color siena.

Una vez seca, se pasa el dibujo a tinta, pues con solo tiza o carboncillo lo perderíamos al aplicar pintura encima. Se pinta de oscuro a claro, dando una base del color que toque a cada sitio y marcando bien las zonas de luz y sombra, pues son tonalidades distintas, así, en  la sucesiva capa, iremos marcando los claros y las sombras, con la técnica del claro oscuro tradicional. Finalmente daremos los acabados con el blanco matizado para los brillos y el negro para los rincones si es preciso.

El resultado final será un decorado de tonos muy intensos, totalmente opacos y que no cambiará de intensidad ni de color a lo largo de las décadas. Lo único que lo deshace es el agua, si se moja le pasa como a las acuarelas, los colores se despegan y entremezclan, por eso no se puede utilizar el exteriores y se tiene que proteger de humedades y goteras.

Ambientación del vestíbulo del Teatro Victòria para “Boscos endins”.

Con motivo de la obra “Boscos endins” de la compañía de teatro Dagoll Dagom, nos encargaron la decoración del vestíbulo del teatro con la misma temàtica de la escenografía. Como habíamos trabajado en ella, estábamos familiarizados con la estética.

Pintamos unos originales con pintura plàstica tamaño Din A4, se hizo un escaneado de alta resolución y se imprimieron en vinilo por una empresa especializada. Potseriormente, se pegó en las paredes y columna de la entrada del teatro. También se encargó un troquel para las partes del árbol que cuelgan.

Mural para una casa particular

Mural pintado con pintura plàstica sobre una base de color azul celeste.

El encargo consistió en recrear una vista característica de Girona y su catedral. El paisaje desaparece en sus extremos y se alarga hacia la esquina de la derecha siguiendo de forma perpendicular.

Colaboración con la realizacion de un mural (casa particular)

Mural de estética renacentista inspirado en el famoso cuadro de G. P. Pannini Gabinete de arte con vista de la roma moderna. El trabajo se realizó con pintura al silicato (sistema de pintura mineral cuyo resultado se asemeja a la técnica del fresco).

Fue un trabajo de equipo dirigido por el Taller de Escenografia Jordi Castells Scp.

Decoración modernista (casa particular)

Pintura mural situada en el recibidor de una casa particular. El encargo consistió en ambientar con motivos modernistas un friso de 1,40m alrededor de la puerta de la entrada principal de la vivienda. Se realizó con pintura plástica mate y se completó en 2 días de trabajo.